MENSAJE DE PAZ DE INUSEV
Para este 21 de Septiembre, el recorrido de la historia de la guerra; en sus tiempos y circunstancias, debe dejarnos un dejo de tristeza por las grandes pérdidas para la humanidad, aún en aquellos casos en los que pudiera haber estado justificada solamente por la búsqueda de la paz.
Con frecuencia, el origen de las guerras está, en que las sociedades se olvidan qué es la persona humana, y las generaciones que viven en paz, al no conocer que es la guerra y sus consecuencias, creen que la paz no se preserva.
¿Qué sabemos de la persona humana? que por ser personas, como ustedes, como yo, como nosotros, son dignas y tienen el derecho a ser libres, a disfrutar de un trato igualitario garantizado por las leyes y la justicia, a vivir en paz, y en ese contexto de paz, a realizar ampliamente sus aspiraciones.
No se puede entender al otro como persona, si no cultivamos el amor al prójimo amándolo hasta la muerte si fuera necesario, y se tiene el derecho a ser amados con igual entrega.
Es esta, la sociedad solidaria, la que haría posible un clima de paz perpetua.
Suelen ser más activos los bárbaros promoviendo la confrontación y la guerra así; que promuevan la paz, la cual se construye desde el amor día a día, por siempre; no se encierren en ustedes y en su entorno, luchen también día a día por la paz, sean solidarias con las personas humanas no importan donde estén.
El mundo de hoy es el de aquí y el ahora, es la aldea global, todos estamos cerca de todos, y todos somos valiosos e importantes. Los atropellos a la gente donde quiera que se den no nos pueden dejar indiferentes.
La vida es un milagro y es en la familia, formada por individuos unidos entre ellos por costumbres y ritos que perduran de generación en generación, donde se construye una sociedad que puede convivir en paz, que entiende de límites a su libertad y que deja atrás el “Estado de Naturaleza”, planteado por Kant, que desde hace siglos se hace símil de la barbarie.
Los adelantos científicos y la deshumanización de la sociedad posmoderna llevan al tremendo riesgo de que más pronto que tarde, si no hacemos algo, dejemos de ser personas.
La familia está en riesgo y con ella la humanidad que conocemos.
Somos personas con los otros, porque es entre ellos y con ellos, que podemos SER PERSONA, como una sola familia.


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